Se trata de la historia de Cristian Moratiel quien organizó todo para proponerle matrimonio a su novia al final de una competencia de Ironman en Estonia, donde él había nadado casi 4 kilómetros, sumado 180 kilómetros de ciclismo y 42 de atletismo, haciendo un gran esfuerzo físico, el cual finalizaría con la romántica escena de la pedida de mano. 

En el instante, el deportista se hincó para su propuesta de matrimonio, pero se vio interrumpido por un terrible calambre en una de sus piernas, el cual, aunque se vio que fue bastante doloroso no impidió que el romántico momento saliera a flote, pues muchos entendieron que el arduo trabajo que tuvo durante la competencia fue el causante de su calambre en el momento menos indicado. 

De inmediato los auxiliares de su equipo actuaron de manera rápida y le hicieron unos masajes ideales para relajar el músculo afectado y que sin más preámbulos pudiera continuar con su pedida de mano.

Mientras toda esta locura física ocurría, la novia de Cristian se dejaba ver bastante sorprendida y emocionada, quien además mantuvo las lágrimas durante la recuperación de su pareja, pero una vez todo volvió a la normalidad la mujer no dudó en responder con un: “Sí, acepto”. 

Finalmente, la escena fue sellada con un romántico beso y abrazo, además, con juego de pólvora en el lugar. Las redes sociales rápidamente se llenaron de diferentes reacciones, en las que muchos felicitaron el lindo gesto del atleta, pero también otros aseguraron que la señal del calambre era para que no se casara, comentarios que hacían en forma de broma.

Incluso, algunos notaron que la mujer en ningún momento ofreció su ayuda a su ahora prometido, lo que causó indignación para muchos.

“Yo lo que veo es que la mujer no trató de ayudarlo en ningún momento. No sé si sean ideas mías”, comentaba un usuario, a lo que muchos defendieron a la chica diciendo que se debía a la emoción del momento.