De acuerdo con Yenny Chilatra, coordinadora de proyectos de ASOMUPCAR, este es un avance histórico para las mujeres, que fortalece los procesos en pro de mejorar el acceso a derechos fundamentales como la educación y el trabajo, beneficiando a toda la comunidad.

 

Esta sinergia que capacitó a 49 aprendices, fue posible gracias a la cooperación internacional a través de GIZ, el SENA y LA Alcaldía. Ahora se espera que los proyectos de construcción que se adelantan en la región ocupen esta mano de obra.