Los cuerpos identificados por la JEP, en el marco de las medidas cautelares adoptadas en Guaviare para proteger zonas en donde se podrían hallar víctimas del conflicto, pone en evidencia otra cara del crimen: los cuerpos identificados que nunca fueron reclamados.

 

La desaparición forzada, consecuencia de diversos patrones criminales como el reclutamiento forzado o los 'falsos positivos', ha dejado una profunda huella en el país.