Hacer ejercicio en forma regular y controlar el peso.
No fumar.
NO tomar mucho alcohol y evitarlo por completo en caso de tener antecedentes de alcoholismo.
Utilizar los medicamentos recetados por su proveedor de atención médica según las instrucciones.
Consumir una dieta saludable y equilibrada.
Cuidar los dientes.
Controlar la hipertensión arterial.
Seguir buenas prácticas de seguridad.
EJERCICIO
El ejercicio es un factor clave para mantenerse saludable. El ejercicio fortalece los huesos, el corazón y los pulmones, tonifica los músculos, mejora la vitalidad, alivia la depresión y ayuda a conciliar mejor el sueño.
Hable con su proveedor antes de comenzar un programa de ejercicios si tiene problemas de salud como obesidad, hipertensión o diabetes. Esto ayuda a garantizar que el ejercicio sea seguro y que usted le saque el mejor provecho.
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CONSUMO DE ALCOHOL
El consumo de alcohol cambia muchas funciones cerebrales. Afecta en primera instancia las emociones, el pensamiento y el juicio. Con la ingestión continua de alcohol, se afecta el control motor, produciendo mala pronunciación al hablar, reacciones más lentas y pérdida del equilibrio. Tener una cantidad más alta de grasa corporal y beber con el estómago vacío aceleran los efectos del alcohol.
El alcoholismo puede llevar a que se presenten enfermedades como:
Enfermedades del hígado y del páncreas
Cáncer y otras enfermedades del esófago y el tracto digestivo
Daño al miocardio
Daño cerebral
NO tome alcohol durante el embarazo. El alcohol puede causar daño serio al feto y llevar a que se presente el síndrome de alcoholismo fetal.
Sistema informativo INRAI
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