Del encuentro hizo parte el alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, y el número dos de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, Raúl Rosende, cuatro disidentes y un delegado del Gobierno de Noruega.

 

Las partes aseguraron que expresan la “disposición y necesidad de que estos diálogos estén ambientados por un cese el fuego bilateral, cuya ejecución deberá ser verificada”.