De acuerdo con el coronel, Javier Castro, comandante de la policía Caquetá, fueron seis meses de inteligencia los que permitieron recaudar el suficiente material probatorio para adelantar tres allanamientos donde se dieron las capturas. Además, se evidencio que, tienen más de 60 anotaciones por varios delitos.

 

Inteligencia policial, pudo establecer que “los garbinbas” utilizaban menores de edad a la hora de comercializar los alucinógenos transportándolos bajo la modalidad de “domicilio”.