Así las cosas, el abastecimiento de frutas, verduras y granos, permitió rebaja en los precios de estos alimentos básicos de la canasta familiar que se habían encarecido perjudicando a muchas familias que no tenían la posibilidad de adquirirlos.

 

Igual cosa ocurrió con el tema del combustible que no se conseguía en ninguna estación de servicio del Caquetá, y cuando lograba ingresar, se presentaban filas interminables. Esta situación ya se está superando y por estos días el abastecimiento es en un buen porcentaje, normal.