El coronel Javier Castro, comandante de la policía Caquetá, explicó que los equipos de comunicación eran utilizados para expiar a la fuerza pública, pero se investiga que otros usos ilegales le daban a los aparatos.

 

El alto oficial agregó que fueron meses de investigación y seguimiento por parte de los hombres de la Sijin, los que permitieron materializar la diligencia de allanamiento y registro al inmueble que era utilizado por sus moradores para la dosificación y comercialización de estupefacientes.