Según la Iglesia este periodo contempla varios escenarios: ayuno, oración, lectura, reflexión, sacrificios y predicación o visita al Santísimo. Además, se considera como una temporada de oración y penitencia en la Iglesia cristiana y un período de preparación para la temporada de Pascua.

 

Las actividades religiosas estarán a la orden del día, eso si acatando las medidas de bioseguridad exigidas para tal fin, especialmente el uso correcto y adecuado del tapabocas.