El “campanazo” fue dado por el diputado Luis Alfredo Silva Neira, quien dijo que, hace tres años y tras realizarse un censo, existían 50 personas asentadas en el lugar, y hoy la cifra va en 200, incluso con construcciones que tienen hasta piscina, lo cual preocupa.

 

El líder político llamo la atención de las autoridades ambientales y policivas para que tomen cartas en el asunto y evite la venta de predios que afecten la zona de reserva forestal, adquirida con dineros públicos con miras a preservar fuentes hídricas que nacen en esa zona de la ciudad.