Se trata de Yorman Alejandro Díaz Barreto y Julián Andrés Loaiza Rojas fueron, quienes fueron detenidos el fin de semana que acaba de pasar por investigadores del CTI y la Policía Nacional quienes en conjunto lideran la investigación por estos hechos ocurridos en un establecimiento comercial ubicado en el barrio La Consolata. Se presume que los móviles estarían relacionados con retaliaciones por el tráfico de estupefacientes.

 

Un fiscal seccional adscrito a la Unidad de Vida de la Seccional Caquetá les imputó los delitos de homicidio agravado en concurso heterogéneo con fabricación, porte y tráfico de armas de fuego agravado, y uso de menores de edad para la comisión de delitos en calidad de coautores impropios.