Sobre el caso, el coronel óscar Andrés Lamprea Pinzón, comandante de la policía en Caquetá, dijo que además del abuso sexual, el sujeto amedrentaba a las menores con amenazas, para que estas no contaran lo sucedido. Lo anterior se venía repitiendo hacía ya varios meses.
Seis meses tardo la investigación para que la autoridad obtuviera las suficientes pruebas, incluso el testimonio de las pequeñas, lo cual sirvió como insumo para un juez de la república, quien lo envió tras las rejas, a la espera de continuar con el juicio.
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